Comprar un jetboard de segunda mano parece un buen negocio. Muchas veces no lo es: entre particulares no hay garantía, la batería tiene un historial desconocido y algunas marcas ya no suministran recambios. Montamos en jetboard desde 2017 y te contamos a qué te expones.
Por Andreas Lakeberg — fundador de E-SURFER, experto en eFoil desde 2017 y miembro de la junta de la Global Foil Board Sports Association (GFA)
Actualizado: octubre de 2026
Un jetboard de segunda mano suele ser peor negocio de lo que sugiere el precio. Entre particulares casi nunca hay garantía, una prueba corta dice poco de la batería y algunas marcas ya no existen. Una tabla nueva comprada a un distribuidor en la UE incluye 24 meses de garantía legal, una introducción y servicio técnico.
Comprar un jetboard de segunda mano: ¿dónde están los riesgos?
Los riesgos están en cinco puntos, y la mayoría no se ven el día de la entrega. Un jetboard es tecnología que trabaja siempre en el agua. Lo que hizo con él el dueño anterior decide cuánto durará todavía.
- La batería: la pieza más cara, con un historial desconocido.
- Los recambios: ¿sigue existiendo la marca y suministra piezas para tu año de modelo?
- Daños ocultos: entrada de agua, juntas gastadas, microfisuras en el casco.
- Sin garantía: entre particulares, cada avería corre de tu cuenta.
- Nadie a quien llamar: nadie te explica la tabla ni te ayuda si algo falla.
Según E-SURFER, el verdadero problema de una tabla usada rara vez se ve el primer día. Aparece en la primera reparación, cuando descubres lo que cuesta una batería de recambio y si todavía hay piezas.
¿Por qué la batería es el mayor riesgo?
Porque supone entre el 30 y el 40 % del precio de una tabla nueva y apenas puedes comprobar su estado al comprar. Una batería cansada se come el ahorro enseguida.
El estado de una batería de litio tras unos años depende de cómo se haya tratado. ¿Pasó meses descargada en un garaje frío? ¿Se cargó con un cargador que no era el original? ¿Llegó agua salada a los conectores? Nada de eso aparece en el anuncio, y a menudo ni el vendedor lo sabe con exactitud.
Luego está la seguridad. Una batería de jetboard concentra mucha energía en poco espacio. Con baterías dañadas o mal almacenadas, un incendio es un riesgo real, no teórico. Una batería que ha cogido agua ya no debe ir en una tabla.
Según nuestras pruebas, una prueba de diez minutos no basta para juzgar una batería usada. Los fallos suelen aparecer tras un uso más largo bajo carga, cuando la potencia cae de golpe o la tabla se apaga.

¿Sigue existiendo el fabricante?
Es la pregunta más importante al comprar de segunda mano, incluso antes que el precio. Si el fabricante ya no existe, la tabla se queda en tierra en cuanto falla la primera pieza de desgaste. Juntas, impulsor, mando y batería hay que cambiarlos tarde o temprano en cualquier jetboard.
Y precisamente estas tablas aparecen a menudo en el mercado de segunda mano. El mercado del jetboard es joven y en los últimos años varios fabricantes han cerrado. Que sepamos, entre ellos están Lampuga, Radinn, Onean, Waveshark y YuJet, y la lista seguro que no está completa. Antes de cualquier compra de segunda mano, comprueba que el fabricante sigue suministrando piezas y quién puede mantener la tabla cerca de ti.
El ejemplo más conocido es el Lampuga Air. Lampuga ha cerrado, y las baterías y los kill switch están completamente agotados. Un Lampuga usado sin batería operativa ya no se puede volver a poner en el agua. Los accesorios que quedan los recogemos en nuestro artículo Lampuga cierra.

Para las marcas que distribuimos tenemos recambios en stock: mo-jet, Awake Boards y JETSURF. En una compra entre particulares no tienes derecho a nada de eso. Tienes que buscar las piezas y organizar la reparación tú mismo.
¿Qué daños no se ven al comprar de segunda mano?
Sobre todo la entrada de agua, el desgaste de la propulsión y las grietas finas del casco. Las tres pasan fácilmente desapercibidas al ver la tabla en la orilla.
- Entrada de agua: si las juntas del compartimento de la batería están gastadas, el agua llega a la electrónica. Marcas de sal en el compartimento o depósitos verdosos en los conectores son una señal de alarma.
- Impulsor y toma de agua: un jetboard tiene un impulsor dentro de un conducto en lugar de una hélice abierta. Es seguro, pero sensible a la arena y la grava. Las palas con muescas indican que la tabla se usó a menudo en aguas poco profundas.
- Casco: un casco de carbono es ligero y rígido, pero aguanta peor los golpes. Una microfisura puede dejar entrar agua. Los cascos de plástico como el del mo-jet son mucho más robustos.
- Motor de gasolina: en los modelos de combustión cuentan más las horas de uso que el año. Un dos tiempos que ha estado parado mucho tiempo suele necesitar primero pasar por el taller.
¿Qué derechos tienes en una compra entre particulares?
Normalmente ninguno. Los particulares venden casi siempre “tal cual, sin garantía, sin devolución”. Si la batería falla tres semanas después, la reparación la pagas tú.
Si compras nuevo a un distribuidor en la UE, tienes 24 meses de garantía legal. Luego está la procedencia: pide siempre la factura original cuando compres de segunda mano. Sin ella no puedes estar seguro de que la tabla sea realmente del vendedor.
¿Qué te espera después de comprar un jetboard de segunda mano?
Seguro, transporte y una introducción que tienes que organizar tú. En España, un jetboard es un artefacto flotante de recreo («tablas deslizantes con motor»). No necesita matrícula ni titulación, pero solo puedes usarlo de día, a un máximo de 2 millas del punto de salida y a partir de 18 años, y necesitas un seguro. En las zonas de baño balizadas está prohibido navegar con motor; sin balizamiento, la franja de 200 metros en las playas cuenta como zona de baño, con un máximo de 3 nudos. Más detalles en nuestro artículo eFoil en España: normativa, licencia y seguro.
El transporte tampoco es sencillo. Por su batería, un jetboard eléctrico se envía como mercancía peligrosa, así que un particular no puede mandarlo sin más. En la práctica, vas tú a recogerlo.
¿Por qué E-SURFER no vende jetboards de segunda mano?
Porque no podemos responder de una tabla usada como de una nueva. Como distribuidor tendríamos que dar garantía también en las tablas usadas. Para una batería cuyo historial no conocemos, no sería serio.
Por eso en la tienda E-SURFER solo vendemos tablas nuevas que hemos probado nosotros y para las que tenemos recambios. Es mejor base para ti: sabes de dónde viene la tabla y tienes a quién recurrir si pasa algo.
Usado o nuevo: ¿cuál es la mejor opción?
Para casi todo el mundo, la tabla nueva. La diferencia de precio se reduce rápido en cuanto cuentas una batería de recambio, una reparación o la garantía que falta.
En 2026 un jetboard nuevo cuesta entre 12.000 y 20.000 €. En nuestra tienda empiezan en 12.388 € con el Awake RÄVIK Explore. El mo-jet SURF parte de 14.995 € y el JETSURF Electric 2 de 14.869 €. A cambio tienes 24 meses de garantía, una introducción y recambios del distribuidor.
El experto de E-SURFER Andreas Lakeberg explica: “Un jetboard usado es una tabla con un historial que no conoces. Si buscas una tabla para la familia, la casa de vacaciones o el yate, una tabla nueva y robusta te servirá mejor y al final suele costar menos.”
Encontrarás todos los modelos con precios en comprar un jetboard. ¿No tienes claro que deba ser un jetboard? Nuestra guía ¿Jetboard o eFoil? explica la diferencia. Y antes de decidir: prueba las tablas tú mismo en una prueba en Berlín.
¿Qué revisar si aun así compras de segunda mano?
Al menos estos seis puntos, en persona y en el agua:
- Factura original de la tabla y la batería, con fecha
- Compartimento de la batería y conectores: agua, marcas de sal, corrosión
- Impulsor y toma de agua: muescas y cuerpos extraños
- Casco: grietas, sobre todo en carbono
- Accesorios completos: mando, leash con kill switch, cargador original
- Prueba de al menos 15 minutos bajo carga
Puedes preguntar por un modelo concreto en el foro de E-SURFER, donde comparten experiencias riders que tienen su tabla desde hace tiempo.
Preguntas frecuentes sobre el jetboard de segunda mano
¿Merece la pena un jetboard de segunda mano?
Pocas veces. La batería supone entre el 30 y el 40 % del precio nuevo y apenas puedes comprobar su estado al comprar. Entre particulares no suele haber garantía. Una tabla nueva de un distribuidor en la UE tiene 24 meses de garantía legal.
¿Qué garantía tengo al comprar un jetboard usado a un particular?
Normalmente ninguna. Los particulares venden casi siempre “tal cual”. Si la batería falla tres semanas después, pagas tú.
¿Debo comprar un jetboard usado si el fabricante ya no existe?
No, como mucho como proyecto de bricolaje. Sin fabricante no hay baterías de recambio ni piezas. Que sepamos, afecta entre otros a Lampuga, Radinn, Onean, Waveshark y YuJet. En Lampuga, las baterías y los kill switch están completamente agotados.
¿Hay que matricular un jetboard usado en España?
No. En España un jetboard es un artefacto flotante de recreo y no necesita matrícula ni titulación. Solo puedes usarlo de día, a un máximo de 2 millas del punto de salida, a partir de 18 años y con seguro.
¿Vende E-SURFER jetboards de segunda mano?
No. Como distribuidor tendríamos que dar garantía también en las tablas usadas, y para una batería con un historial desconocido no sería serio. Solo vendemos tablas nuevas que hemos probado nosotros.

